Frescas en sal: Lavar en agua tibia varias veces, eliminando la sal, antes de consumir. Deshidratadas: Rehidratar en agua tibia 10 minutos o cocer 20 minutos. Cocina: Una vez retirada la sal o rehidratada usar como una verdura fresca. Usar como si fuera pasta con cualquier salsa. El agua de su cocción aporta mucho sabor a guisos, sopas, salsas, cremas. Una vez cocida (para ablandarla), trocear y usar al gusto.